Controlas a un mago que debe pulverizar rocas negras con su rayo mientras esquiva hachas rebotantes y espinas mortales. Te acechan enemigos que escupen energía y a los que solo puedes paralizar momentáneamente, pues son imposibles de eliminar. Es un desafío de agilidad y precisión donde la supervivencia depende de tu manejo del flujo mágico.