
Un ayudante de laboratorio debe sabotear en secreto el disparatado Armonizador Global antes de que su creador destruya el mundo.

El Padre Empalmez asegura haber expulsado al demonio de la casa de los Valcárcel, pero se marcha después de cobrar sin comprobar si el exorcismo ha funcionado. Cuando Fidel, su joven ayudante, entra para cerrar el caso, descubre que la vivienda continúa poseída y que todas las salidas han quedado bloqueadas.
El responsable es Belisario, un demonio atrapado en el espejo del dormitorio que también está deseando abandonar la casa. Sin conocimientos religiosos ni un ritual preparado, Fidel tendrá que explorar las habitaciones, reunir objetos insólitos y superar una cantidad ofensiva de burocracia sobrenatural para rescindir el contrato del demonio sin perder el alma por el camino.


